- Riego regular: Humedecer el polvo de ladrillo periódicamente.
- Alisado del terreno: Cepillar y pasar el rodillo diariamente.
- Marcación de líneas: Limpiar y pintar las cintas divisorias.
- Limpieza de áreas: Retirar basura, hojas y escombros.
- Cuidado de redes: Tensar, reparar y ajustar mallas dañadas.
- Reposición de material: Agregar polvo de ladrillo en baches.
- Control de maleza: Desyerbar los bordes y zonas perimetrales.
- Apoyo en torneos: Adecuar espacios para eventos deportivos.