Prospección y captación: Buscar y contactar a nuevos clientes potenciales.
Asesoramiento personalizado: Identificar las necesidades del cliente para recomendar el producto o servicio idóneo.
Negociación y cierre: Presentar propuestas comerciales, acordar condiciones y concretar la venta.
Gestión postventa: Hacer seguimiento para asegurar la satisfacción del cliente, resolver dudas y fidelizar.
Registro y control: Actualizar datos de clientes y reportar indicadores